Deseo es un thriller erótico en donde la tensión se vuelve excitante, el instinto obsesión y la pasión, peligro...

Lucero lo tiene todo: una carrera brillante como abogada, veinte años de matrimonio con Fernando —empresario, dueño de un gimnasio de élite—, dos hijos adolescentes y una vida que desde afuera parece impecable. Pero bajo esa superficie perfecta, algo crucial se ha ido muriendo. El deseo. La pasión. La sed de sentirse viva.

Hasta que llega Matías. El nuevo entrenador de natación de élite contratado por el club de Fernando para llevar a Viviana, la hija mayor de Lucero, a competir profesionalmente. Su presencia no irrumpe: explota. Es un joven español intenso, atractivo y magnético. De pronto, Lucero siente algo que llevaba años enterrado. Un deseo visceral que despierta con una fuerza arrasadora. Una atracción peligrosa, prohibida. Cada mirada es una provocación. Cada roce, una amenaza. Cada encuentro, un paso más cerca del abismo.

Mientras Julián, su hijo menor, observa en silencio lo que nadie más quiere ver, y Miguel —el mejor amigo de Lucero, oscuro y dispuesto a todo— vigila desde las sombras, la tensión sexual se vuelve insostenible. Porque cuando el deseo se desata en un espacio donde todo estaba bajo control, las consecuencias son devastadoras.

Deseo es un thriller erótico de alto voltaje que recupera la seducción brutal de los 90: sensual, sugerida, letal. Una película donde la pasión no se grita, se respira. Donde el erotismo arde en lo que no se dice. Y donde nadie es inocente.

 

DESEO (2026) 

Lucero tiene una vida perfecta e impecable. Hasta que Matías, el joven entrenador de su hija, la desordena. El deseo explota: inevitable, prohibido, arrasador. Cada mirada provoca. Cada roce amenaza. Cuando el deseo se desata donde todo estaba controlado, las consecuencias son letales. Un thriller erótico brutal donde la pasión arde en silencio y nadie es inocente.